Suspiro…
Dale un respiro a mi alma, que esta agonía me comienza a destrozar;
di la razón justa que haga latir mi corazón,
una descarga de energía y una inyección de vida, para seguir intentando vivir,
y un poco de tranquilidad para calmar la ansiedad, de no dejarme vencer…
Guardián del Cielo
